Por qué las tallas cambian de una marca a otra
Si en una tienda eres una 38 y en la de al lado una 42, tu cuerpo no ha cambiado: lo que cambia es la tabla de cada marca. Estas son las razones y la forma de esquivarlas.
No hay una talla oficial
En España, como en el resto de Europa, el número de la etiqueta no está regulado. Existe una norma europea, la EN 13402, que propone etiquetar la ropa con las medidas del cuerpo para las que está pensada (por ejemplo, «pecho 88, cintura 70»), pero la propia norma es de aplicación voluntaria.
Hubo un intento serio de ordenar esto. En 2007 el entonces Ministerio de Sanidad y Consumo firmó un acuerdo con asociaciones y empresas del sector, y el Instituto Nacional del Consumo midió a más de 10.000 mujeres de entre 12 y 70 años en 59 localidades. El informe se presentó al Consejo de Ministros en febrero de 2008 con la idea de que sirviera de base para un sistema de tallas más preciso. Aquel trabajo sigue siendo una referencia, pero no se convirtió en una talla obligatoria para todo el mundo.
Cuatro motivos por los que una 38 no es siempre una 38
1. Cada marca patrona para su clienta tipo
Una marca juvenil diseña pensando en un cuerpo distinto que una marca de ropa de oficina o una de tallas grandes. El «cuerpo de referencia» sobre el que se construye el patrón base cambia, y con él todas las tallas que salen de escalarlo.
2. El país de origen
Las marcas italianas, francesas, británicas o estadounidenses no solo usan otra numeración: también parten de medidas de referencia diferentes. Por eso, además de convertir la etiqueta con el conversor de tallas, conviene mirar la tabla en centímetros.
3. El corte y la holgura
Una camisa «slim» y otra «relaxed» de la misma marca y talla pueden diferir varios centímetros de pecho. La talla describe el cuerpo; la holgura es una decisión de diseño que se añade encima.
4. El «vanity sizing»
Algunas marcas han ido asignando números cada vez más pequeños a prendas más amplias, para que la compradora se sienta mejor al ver la etiqueta. El fenómeno se ha estudiado sobre todo en el mercado estadounidense y explica, en parte, por qué la ropa vintage parece «talla pequeña»: una talla de hace décadas solía ser más estrecha que la actual con el mismo número.
Cómo elegir talla sin fiarte de la etiqueta
- Ten tus medidas a mano. Pecho, cintura y cadera en centímetros. La guía para medirte te lleva cinco minutos.
- Abre la tabla de la tienda, no la de una web genérica. Y comprueba si da medidas del cuerpo o de la prenda.
- Elige por la medida que manda en esa prenda. Pecho en partes de arriba, cadera en partes de abajo.
- Lee la composición. El elastano da margen; el lino y el denim rígido, no.
- Usa las opiniones con criterio. «Talla grande» o «talla pequeña» repetido en muchas reseñas es una pista útil; una sola opinión, no.
- Apunta lo que te funciona. «En la marca X soy 38 en vaqueros y 40 en camisas». Con el tiempo es tu mejor tabla.
Nuestra calculadora te da una talla de referencia con medidas medias del mercado español. Úsala para orientarte y como punto de partida antes de abrir la tabla de cada tienda; no sustituye a la tabla de cada marca.
Fuentes
- La Moncloa, «Informe sobre el Estudio Antropométrico de la Población Femenina», 8 de febrero de 2008.
- Norma UNE-EN 13402, Designación de tallas para prendas de vestir.
Preguntas frecuentes
¿Existe una norma obligatoria de tallas en España?
No. La norma europea EN 13402 describe cómo indicar las medidas del cuerpo en la etiqueta, pero su cumplimiento es voluntario, y cada marca decide qué medidas asigna a cada número.
¿Qué es el vanity sizing?
Es la práctica de asignar números de talla más pequeños a prendas cada vez más amplias, de forma que la clienta «baja» de talla sin haber cambiado su cuerpo. Se ha documentado sobre todo en Estados Unidos y Reino Unido.
¿Las tallas de las marcas de lujo son más pequeñas?
A menudo sí, porque muchas son italianas o francesas y patronan para un cuerpo de referencia más estrecho. Pero no es una regla: depende de la marca y del modelo.